Por mucho que te lo repitan no va a ser más verdad, o bueno, quizás sí

En muchas ocasiones hemos oído decir la famosa frase de “no por mucho repetir una información, siendo falsa, va a convertirse en verdadera”. No estaría yo tan seguro de esto. Y no me estoy refiriendo a la veracidad de la información en sí, sino a la valoración como más verdadera por parte de quien la ve u oye en repetidas ocasiones. Esto es, cuanto más se ve una noticia más se cree que es verdadera, aunque no lo sea. Y en relación con esto te hago una pregunta: ¿crees que puede ejercer influencia la información falsa en tus pensamientos o forma de actuar?

Hoy en día nos bombardean en las redes sociales con todo tipo de noticias, muchas de las cuales no son reales, sino más bien inventadas con algún tipo de intención, porque si no, qué puede motivar a alguien fabricar una información.

Este tipo de hechos, así como la forma en que actuamos frente a los mismos está siendo objeto de investigación debido al calado que está teniendo en la sociedad. Ni que decir tiene que el hecho de conocer estos mecanismos como medios de influencia nos ayuda a ponernos en alerta, aunque incluso cuando nos advierten de la falsedad de una noticia, a veces reaccionamos como si no lo hubiéramos escuchado o, peor aún, como si nos hubieran dicho lo contrario.

Para poner a prueba este hecho, Effron y Raj (2019) llevan a cabo una investigación acerca de cómo las noticias falsas moldean el juicio moral que se realiza sobre ellas. Si prefieres saltar a las conclusiones de la investigación puedes ir directamente a la última parte de este artículo.

En el propio artículo se definen las fake-news como artículos que son intencionadamente falsos y que pueden engañar a los lectores (Allcott y Gentzkow, 2017, p. 213). Además, cuando estas noticias se hacen virales por haber sido compartidas de forma masiva, provoca que los usuarios de las redes sociales se encuentren en multitud de situaciones con esta información.

Estos autores, basándose en anteriores investigaciones (Alter y Oppenheimer, 2009; Whittlesea, Jacoby, y Girard, 1990; citadas en Effron y Raj, 2019), proponen que, independiente de si alguien cree o no en una noticia fake, el hecho de haberla visto o leído en anteriores ocasiones disminuyen su juicio acerca de lo poco ético que resultaría compartirla, y por lo tanto aumentaría la probabilidad de que ellos la compartan con sus seguidores.

Para comprobar de qué forma afectan estas fake-news deciden llevar a cabo 4 experimentos.

  • En el primero prueban si el hecho de encontrarse con titulares fake en repetidas ocasiones podría hacer que el compartirlas pareciera menos inmoral.
  • En el segundo experimento ponen a prueba si un único encuentro con el titular es suficiente.
  • En el tercero ponen a prueba el hecho de que el encuentro repetido con una noticia la hace más intuitivamente verdadera, y si se incita a la persona a pensar deliberadamente en lugar de intuitivamente atenuaría el efecto.
  • En el cuarto y último experimento abordan la cuestión de si encontrarse en repetidas ocasiones con un titular podría afectar el juicio moral por encima de su precisión, probabilidad y popularidad.

Además, en los experimentos 1-3 se les avisa a los participantes de que van a ver titulares falsos; en el cuarto no.

Imagen de Alexas_Fotos en Pixabay

Experimento 1: ¿Ver titulares fake-news varias veces hace que parezca menos inmoral compartirlos?

Materiales utilizados en el experimento

Se utilizaron 12 titulares fake-news reales sobre la política americana, con fotos, recopiladas de una web fact-checking (web de verificación de hechos).

Procedimiento: ¿cómo se llevó a cabo el experimento?

Se realizó todo el proceso en dos fases.

  1. En la primera fase (fase de familiarización) se presentaron 6 titulares fake cuatro veces y las personas tenían que evaluar lo interesante que eran (interesante-atractivo-divertido-bien escrito), seguido de una tarea distractora (proporcionar información demográfica más algunas otras preguntas).
  2. En la fase final, o de juicio, se presentaron los 12 titulares fake (la mitad ya presentados en la fase anterior más la otra mitad restante) de forma aleatoria, con la siguiente instrucción:

“Para esta parte del estudio te van a pedir que leas una serie de titulares fake que han sido publicados online recientemente. La información en estos titulares no es real. Fact-checking webs han confirmado que estos titulares describen eventos que no han ocurrido.”

De esta forma se eliminaba cualquier ilusión de veracidad acerca del titular.

¿Qué variables se midieron?

A partir una serie de cuestionarios se evaluó:

  • Condena moral: cómo de inmoral les parece el hecho de compartir una fake-news.
  • Intención de comportamiento en los medios sociales: cuál es su intención tras ver una fake-news (darle a me gusta, compartirla o bloquear a la persona que la ha compartido)
  • Creencias sobre la precisión: cómo de precisa creen que es la noticia.

Discusión y conclusiones sobre el primer experimento

El Experimento 1 sugiere que la exposición repetida a un titular fake-news puede reducir su condena moral sobre su publicación, aumentar la inclinación de las personas a promocionarlo en los medios sociales y disminuir su intención a bloquear/dejar de seguir a quien los comparta.

Experimento 2: ¿Si nos exponemos sólo una vez a un titular fake-news también nos influenciará?

El objetivo de este experimento fue poner a prueba si una única exposición a un titular fake reduciría la condena moral del hecho de publicarlo.

Procedimiento

El procedimiento fue idéntico al del primer experimento, pero con la diferencia de que los titulares se presentaron sólo una vez, en lugar de seis.

Discusión y conclusiones

Estos resultados sugieren que encontrarse con una fake-news sólo una vez es suficiente para reducir la condena moral de publicarla la siguiente vez que la veamos.

Experimento 3: ¿Nos influencia igual si pensamos sobre una información de forma deliberada que de forma intuitiva?

Este experimento puso a prueba si el hecho de encontrarse con titulares hacía que se sintieran intuitivamente verdaderos. Si fuera cierto esto, el hecho de cambiar el juicio moral de lo intuitivo a lo deliberado debería atenuar el efecto. También se puso a prueba esto.

Procedimiento

Igual que experimento 1: fase de familiarización y de juicio. La diferencia viene cuando se asignan los participantes a dos grupos: grupo de pensamiento intuitivo vs. gupo de pensamiento deliberado.

El grupo de pensamiento deliberado recibe la siguiente consigna: “tómate tu tiempo para deliberar”, “piénsalo mucho”, “ignora cualquier pensamiento instintivo”, “genera razones claras”, acerca de publicar los titulares

El grupo de pensamiento intuitivo recibe la siguiente instrucción: “evalúa en base a tu primer instinto”, “presta atención a los sentimientos” y “no pienses demasiado”. En esta condición no tuvieron oportunidad de generar razones

Discusión y conclusiones

Entre los participantes instruidos a pensar intuitivamente, el encuentro con titulares fake hizo que les pareciera menos inmoral publicarlos, además de aumentar la probabilidad de darle a “me gusta” y a compartir la información; el efecto fue menor respecto a bloquear a quien los compartió. Sin embargo, el instruir a los participantes en pensar deliberadamente no provocó una atenuación de este efecto.

Experimento 4: Más cercano a la realidad. Cuando nadie nos advierte de la falsedad de una noticia

En este experimento, para conseguir una realidad más cerca del mundo cotidiano, se omitió la información de que los titulares eran falsos.

Resultados

En línea con los 3 experimentos anteriores, cuando alguien se encuentra con una fake-news en varias ocasiones disminuye su juicio sobre lo inmoral que sería compartirla cuando no se ha informado acerca de la falsedad de la noticia. Además, este efecto correlacionó con la intención de compartirla, así como aumentó la probabilidad de la conducta de compartirla.

Discusión general sobre los resultados de la investigación

Los cuatro experimentos sugieren que encontrarse con alguna información falsa en repetidas ocasiones puede hacer que sea visto como menos inmoral el compartirla. Ver un titular falso, aunque sea sólo una vez, reduce el juicio sobre lo inmoral que es el haberlo publicado y compartirlo cuando se ve de nuevo.

Los resultados también demuestran que repetir un titular fake-news puede incrementar la probabilidad de que las personas lo compartan, fortalecer las intenciones de promocionarlo en las redes sociales y reducir sus intenciones de bloquear a quien lo comparte.

Este efecto, por pequeño que pueda ser, cuando se extrapola a los millones de usuarios que utilizan las redes sociales puede provocar consecuencias significativas en el mundo real, ya que el hecho de ver este tipo de comportamientos como menos inmorales contribuye a reducir la censura sobre aquellos que lo difunden.

¿Y cómo puede afectar el flujo de la información (por ej. el compartirse de forma masiva) al juicio moral? Podría deberse a que las personas lo asociamos con veracidad; la información falsa repetida se siente como más intuitivamente verdadera incluso cuando las personas no la crean, haciendo menos inmoral el compartirla.

Por otro lado, ver una información en repetidas ocasiones puede hacer que atenúe la reacción afectiva; en otras palabras, nos habituamos a dicha información y nuestras reacciones negativas ante la misma son menores.

Referencia bibliográfica:

Effron, D. A., & Raj, M. (2019). Fake News Misinformation and Morality : Encountering Fake- News Headlines Makes Them Seem Less Unethical to Publish and Share. Psychological Science, (September), 1–13. https://doi.org/10.1177/0956797619887896


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