¿Qué tipo de problemas tratamos en Psicólogos XXI Algeciras?

No todos los psicólogos, tanto en Algeciras como en cualquier otra ciudad, utilizan el mismo método de trabajo ni las mismas técnicas psicológicas. Es importante, antes de solicitar una cita, estar informado sobre el modelo de trabajo del profesional al que vas a acudir. En Psicologos XXI Algeciras trabajamos la psicoterapia basada en el modelo cognitivo conductual y utilizamos las técnicas psicológicas que han demostrado ser eficaces para el campo al que nos dedicamos. A continuación, se expone una breve descripción de los problemas psicológicos que, debido a su prevalencia, mayormente tratamos.

La ansiedad es una reacción emocional ante una situación que se expresa con sentimientos de tensión, nerviosismo e inquietud, además de otros síntomas fisiológicos como sudoración y palpitaciones, y otros síntomas cognitivos como miedo intenso, pensamientos de temor a, por ejemplo, desmayarse o tener un infarto, o tener una enfermedad que provoque estos síntomas que se están sufriendo.

El término ansiedad es un término muy general pero la realidad es más que esto ya que dentro los trastornos de ansiedad se engloban distintos trastornos, de entre los cuales tenemos experiencia en los siguientes:

    • Fobias
    • Trastorno de ansiedad social (fobia social)
    • Trastorno de pánico
    • Agorafobia
    • Trastorno de ansiedad generalizada
El estrés es un concepto muy relacionado con la ansiedad y un poco enrevesado de definir ya que según se haga énfasis en una u otra de las partes que forman el propio proceso de estrés la definición puede variar. Lo que sí está claro es que en el día a día existe una interacción entre la persona y el medio en el que vive, y que en función de cómo la persona viva las situaciones que le surgen podrá o no experimentar estrés debido a que perciba que lo que le está ocurriendo excede su capacidad de hacerle frente, esto es, la persona se ve abrumada por todo esto que le está sucediendo y lo expresa con nerviosismo, tensión, malestar y diversos síntomas de ansiedad. El estrés es, en definitiva, provocado por estas situaciones que continúan durante un periodo prolongado de tiempo y sobre las que, además, la persona se ve superada. Sabemos lo importante que es poder afrontar una situación (o un momento de la vida) que a priori parezca “imposible” de lidiar, pero la realidad es que, independientemente de la situación, si contamos con herramientas adecuadas para enfrentarnos a dicha situación el proceso será menos aversivo. Este es nuestro objetivo: ayudar y proponer técnicas para que el día a día se pueda llevar de la forma más liviana y natural posible.

Un número muy elevado de personas se sienten tristes, pero hay que delimitar bien entre qué es estar triste y que este estado sea pasajero y tener depresión o encontrarse triste durante un periodo largo de tiempo. También se ha de atender a la intensidad de esa tristeza, así como a los cambios que puedan surgir durante dicho estado. La emoción de tristeza es una de las emociones básicas del ser humano y es adaptativa, pero cuando esta emoción se arraiga y perdura en el tiempo o su intensidad es muy elevada se torna desadaptativa.

Cuando alguien sufre de depresión, tanto su comportamiento como sus pensamientos se retroalimentan conformando el trastorno, que se manifiesta tanto por pensamientos como por conductas. El estilo de pensamiento se vuelve negativo y se nutre y ayuda de conductas relacionadas con el mismo pensamiento.

En Psico XXI proponemos que se realice una evaluación psicológica minuciosa para discernir entre lo que puede ser un trastorno o un problema derivado de otras situaciones y que se soluciona tras resolver ese escenario. Si te sientes triste y no sabes qué puede estar pasándote, contacta con nosotros  y te acompañaremos en este periodo de malestar que estás sufriendo, proponiéndote opciones para mejorar tu estado de ánimo.

A lo largo de la vida, como seres humanos todos, estamos abocados a padecer en algún momento el dolor de la pérdida de algún ser querido con el que se ha establecido un vínculo de apego, ya sea un familiar, un amigo o una pareja. Pero el duelo o la pérdida no sólo se produce por el fallecimiento de la persona, sino que también resulta, por ejemplo, de la ruptura de una relación sentimental o sobre algo que ha adquirido en nuestras vidas el valor suficiente como para sentirnos tristes por su falta.

El duelo en sí es un proceso natural y no patológico. Hemos de esperar dolor y tristeza, pero no hasta un determinado punto tal que menoscabe nuestra vida. Y este menoscabo se percibe cuando estos sentimientos se alargan en el tiempo o su intensidad es muy alta. Para ello es importante ver en qué estado emocional nos encontramos y no normalizar una situación cuyo fin nunca llega.

A veces, este proceso puede confundirse con la depresión; es por ello que si te encuentras en esta situación te animamos a que contactes con nosotros para llevar a cabo la evaluación concreta de la situación y determinar si es necesaria la ayuda por parte de un psicólogo para cerrar bien el proceso y dejar de sufrir más allá de lo necesario.

A partir de la adolescencia las relaciones sentimentales se convierten en un tema de primera línea dentro de las preferencias personales en la mayoría de los seres humanos.

La relación de pareja se erige en una de las más -si no la más- íntimas de las relaciones interpersonales debido al grado de cercanía, apego, intimidad y compromiso que se forja entre los miembros de la misma.

La felicidad de una pareja viene, en gran medida, motivada por la satisfacción que cada persona experimenta por sí misma dentro de la relación que conforma con su compañero/a. La pareja como relación sentimental es la unión de dos compañeros con un objetivo común entre cuyos “corazones” surgen sentimientos mutuos de aprecio, amor y amistad.

Cuando surgen los problemas comienza a crecer la insatisfacción, la desgana y, a veces -algunas más que otras-, las discusiones y la amenaza de abandono en no pocas veces de forma no explícita. Estos problemas, a veces provocados por confusión sobre los sentimientos, pobre comunicación o falta de cuidados, llegan al límite de producir la ruptura de la pareja, con el consecuente malestar además de los sentimientos colaterales que ello despierta.

En Psico XXI proponemos que, llegados a este punto, los miembros de la pareja se paren a pensar y si lo creen factible pidan ayuda profesional antes de tomar una decisión poco meditada o realizada desde la impulsividad. Si necesitas ayuda para aclarar esas dudas que te surgen puedes contactar con nosotros, estamos aquí para ayudarte.

El hecho de tener miedo a algún animal o a alguna situación concreta es algo que puede ser normal dentro de unos límites. El problema surge cuando el miedo experimentado ante dicha situación alcanza una intensidad tal que la persona comienza a actuar de forma que todos sus esfuerzos van encaminados a evitar esa situación debido al gran malestar que ello le produce.

En concreto, la fobia específica se refiere a cuando una persona siente este miedo exagerado ante situaciones específicas, esto es, ante un perro, un ascensor, a conducir, un insecto, inyecciones, etc.

Es muy importante en este caso realizar una evaluación concreta del caso para poder llevar a cabo el tratamiento psicológico más adecuado. Ponte en contacto con nosotros para pedir una cita.

En el trastorno de pánico, que forma parte de los trastornos de ansiedad, lo que sucede es que la persona comienza a experimentar crisis de ansiedad de forma repetida a lo largo del tiempo, durante las cuales el miedo que se experimenta es de muy alta intensidad, lo que lleva a la persona a temer por las implicaciones que ello pueda conllevar (tener un problema de corazón, estar sufriendo un infarto, desmayarse, etc.). Además, el miedo a esta situación le hace estar alerta y en constante tensión debido al temor a que vuelva a suceder una crisis de ansiedad.
En Psico XXI Algeciras te ayudamos a superar este problema que tanto terror produce, con la única condición de que quieras y tengas la motivación suficiente para ser constante y responsable. Contacta con nosotros y te daremos cita lo antes posible.

La agorafobia es otro trastorno de ansiedad y está muy vinculada al trastorno de pánico. Este trastorno actúa como las mencionadas más arriba fobias específicas, pero con características del trastorno de pánico.
En la agorafobia, independientemente de la causa que la produjo, la persona teme afrontar una situación (ir al supermercado, salir a la calle, conducir por la autovía, etc.) por el hecho de que se siente vulnerable a sufrir una crisis de ansiedad. De esta manera, la persona comienza a evitar todos esos lugares que le producen miedo, llegando incluso a acabar encerrada en casa sin poder realizar las actividades que anteriormente sí hacía.
Nosotros, como psicólogos, recomendamos que si te encuentras en esta situación, acudas a un profesional ya que la evaluación concisa de este problema puede resultar en la superación o no del mismo, al igual que en el trastorno de pánico, y por consiguiente la normalización de la vida de la persona que lo padece.
Pídenos una cita para poder discernir los pormenores de tu problema y que puedas llevar a cabo un tratamiento psicológico adecuado.

El ser humano, como ser social, ha de relacionarse con otras personas. Hoy en día, para casi cualquier situación es necesario interaccionar con otros: en el trabajo, para salir con amigos, para tener pareja, para hacer deporte (es cierto que se puede hacer en solitario, de hecho, hoy en día hay muchas personas que van a hacer running solas).

Muchas personas son un poco tímidas, y es algo normal dentro de unos parámetros, pero cuando esta timidez alcanza cierto grado el malestar se apodera de la persona y ésta deja de salir o de hacer actividades por temor a relacionarse o encontrarse con otras personas.

En el trastorno de ansiedad social ocurre como en la fobia específica; se produce una ansiedad exagerada ante una situación concreta, pero con la diferencia de que en la ansiedad social este escenario es en concreto cuando la persona tiene que interactuar con otras personas. La ansiedad que siente la persona es tal que no se ve capaz de enfrentar esas situaciones y comienza a evitarlas hasta el punto de restringir sus actividades por la vergüenza que ello le produce. A veces, esta vergüenza la camufla la persona en frases o pensamientos del tipo “no voy a tal sitio porque no me apetece” o “no me gusta pasear por allí”.

Este temor puede ser a interacciones interpersonales en general (cualquier tipo de contacto con otras personas: p.ej. que le pregunten la hora por la calle), o a interacciones un poco más concretas como entrar en la sala de espera del médico, donde hay personas desconocidas, o realizar algún deporte y que la estén mirando.

También, al igual que en las fobias específicas o en algunos de los problemas que tratamos, hacemos hincapié en la necesidad de ser evaluados por un profesional. No dudes en contactar con nosotros si te encuentras en esta situación o una similar. Evaluaremos tu situación y te propondremos cómo actuar para mejorar tu problema.

El trastorno de ansiedad generalizada, como su nombre indica, es un trastorno de ansiedad pero con una peculiaridad. En este problema, la persona siente una ansiedad continua y que no puede controlar debido a preocupaciones por hechos o acontecimientos que suceden en el día a día normal en la vida de cualquier persona. Son preocupaciones constantes sobre algunas de las siguientes áreas: el trabajo, la familia, los estudios, la salud, los hijos, etc.

Un ejemplo de preocupación por cosas del día a día y que no deja vivir de forma relajada a la persona que la sufre podría ser el de alguien que trabaja cara al público y cada día se siente preocupada por si sus clientes piensan que actúa como un incompetente, por si sus compañeros creen de él que no atiende como es debido a los clientes, por si su jefe piensa que no es tan bueno como sus compañeros. Esta persona se encuentra constantemente en tensión y nerviosismo por el hecho de pensar en estas cosas con las que cada día tiene que lidiar.

Otro ejemplo podría ser el de una persona que busca trabajo pero a la vez se siente preocupada por el hecho de que suene su teléfono y le ofrezcan un puesto trabajo allí, precisamente, donde tanto desea, debido al temor que le produce la responsabilidad que se autoatribuye por querer cumplir con los requerimientos que ella misma se impone. A esta persona comienzan a venirle pensamientos sobre que no le va a gustar al jefe, que no va a cumplir con lo que le piden, que va a llegar tarde el primer día, que no va a saber cómo actuar porque es nueva en ese trabajo, etc.

En definitiva, la preocupación constante sobre cosas cotidianas es lo que distingue a este tipo de problema de ansiedad de los demás, pero a veces es complicado de descubrir porque la persona está tan habituada a ese tipo de preocupaciones que “casi” no las tiene en cuenta a la hora de evaluar su propio estado de ánimo o satisfacción general en el día a día. Nuestra experiencia en Psico XXI, como psicólogos, nos dice que es preciso evaluar esta situación y poder diferenciarla de otros muchos problemas con los que pueden ser confundidos. Pide una cita con nosotros y te ayudaremos a solucionar tu problema.

En el trastorno obsesivo compulsivo a la persona le vienen ideas, impulsos o pensamientos de forma repentina a la cabeza de forma inconsciente. Estas ideas, que versan sobre una gran variedad de temas, llevan a la persona a realizar determinados actos o conductas para contrarrestar las posibles consecuencias que les anuncian dichos pensamientos.
Un ejemplo de pensamientos obsesivos sería cuando alguien tiene que realizar una determinada acción un número de veces antes de, por ejemplo, salir de casa, esto es, cerrar y abrir la cerradura 5 veces. Otro ejemplo sería realizar la misma secuencia de pasos antes de tomar una ducha; otro sería lavarse las manos (para descontaminarse) siempre después de haber tocado algo que se considere que contamina. Un último ejemplo podría ser el tener que repetirse mentalmente una frase con el fin de evitar que suceda algo malo.
Este tipo de problema lleva a la persona a quedar, en muchas ocasiones, agotada de tanto trabajo mental. Te aconsejamos que contactes con nosotros para evaluar tu caso concreto y darte las indicaciones oportunas bajo las directrices del tratamiento psicológico específico para este trastorno.

Los problemas de relaciones sociales están muy relacionados con la ansiedad social (fobia social) pero no tiene porqué convertirse en este problema aunque también cause ansiedad ante las interacciones; pero esta ansiedad la provocan otros factores dentro de la interacción interpersonal.

Hay personas que parecen tener habilidades especiales para relacionarse y otras todo lo contrario. Es importante saber que estas conductas se pueden aprender y que el no poseerlas, en ciertas ocasiones está provocando la pérdida de algo que realmente deseamos, como contactar con ciertas amistades que hace tiempo que no se sabe de ellas, pedir algún favor a alguien, negarse a realizar alguna tarea si en cierto modo no apetece por completo, etc.

Todas estas cosas a las que se renuncia por el déficit en este campo a veces puede soportarse con cierta serenidad, pero la acumulación de la situaciones y a lo largo del tiempo llega a condicionar nuestro bienestar originando un descontento generalizado tanto con los demás como con la propia persona que lo sufre.

Te sugerimos que mejores en este aspecto de tu vida y que contactes con nosotros para ello. Aunque lo creas difícil son conductas que pueden cambiarse, sólo necesitas de una guía y una evaluación psicológica especializada. Estamos aquí para ayudarte.